Posted by on March 21, 2019

Closing words by Sandra L. Morrison, ICAE President

El texto en español está abajo./ Le texte français est ci-dessous

After reading articles, thoughts, comments and insights on the ICAE Virtual Seminar, the Role and Impact of Adult Education, the one word that resonates and emerges for me is the word “dignity”. Dignity for the learners no matter what part of the world they live and learn and the challenges therein; dignity for the role of the adult educators and their commitment to meet the aspirations of their learners; and dignity for the field itself. Raising the prestige and the validity of the field continues to be a persistent challenge whether it be through gathering appropriate data, having an end goal of employment, contributing to nation building through active citizen participation or working within our own milieu to consistently improve the wellbeing of our families and villages. 

 These case studies and insights should inspire a wider vision of the SDG 4 goal into broader interpretation and understandings as they are testament to the innovative thinking  and practises occurring on the ground from which we can all learn. They are results driven, potential oriented and solution focussed as demonstrated by Samuel Wollie’s comment that “Literacy is a basic right and key asset that opens the floodgates of an ocean of wisdom in context.” I like that. Its feel and imagery extends into the manifestation of the role and impact of adult education itself. Chanell Butler-Morello describes a programme that measures quality of life and surely that is the ultimate goal for all our learning and education. The importance of lifelong learning through healthcare literacy is fundamental to our everyday existence and in our daily routines as described by Henrique Lopes. Cesar Guadalupe reminds us that data is not a natural element that can be collected like berries, but consists of social constructions based on concepts, interests, ideas, and is not void of political and ideological elements. These diverse examples on the impact and role of adult education reflect that we live in diverse realities yet have a common driver in which we pay dignity to the work to which we are committed. Thank you all for the valuable sharings to this seminar as led by our esteemed authors.

This time last year, I offered closing thoughts on the Virtual Seminar on Inclusion and Diversity. I am reminded of this given that I write from my homeland of Aotearoa New Zealand in the wake of the tragedy where 50 people of Muslim faith were killed while in prayer in Christchurch.  While NZ has responded with overwhelming love, genuine kindness and generosity, it has also forced us to look at ourselves critically and to examine our own attitudes towards difference, racism and xenophobia. Many NZ’ ers thought that such acts would never occur here and that NZ was somehow removed from such atrocious thinking and acts but this is far from the truth. A seething underbelly of intolerance and hatred has been omnipresent for years and NZ  has now lost any forms of innocence to which it had clung. Last year I wrote that Inclusion and diversity are two sides of the same coin. Inclusion can only succeed if we recognise our differences – our diversity.  Growing knowledge, understanding and respect for difference is a significant role for adult educators and such impacts are important for a cohesive society which cannot be underestimated. Let our work continue to flourish and promote wellbeing , peace, justice and compassion. May the departed souls rest in peace.


Palabras de cierre de Sandra L.  Morrison, Presidenta del ICAE

Luego de leer artículos, pensamientos, comentarios y reflexiones sobre el Seminario Virtual del ICAE, El papel y el impacto de la educación de personas adultas, la única palabra que resuena y emerge para mí es la palabra “dignidad”. Dignidad para los educandos, independientemente de la parte del mundo en la que vivan y aprendan y de los desafíos que se planteen; dignidad para el papel de quienes educan a las personas adultas y su compromiso de satisfacer las aspiraciones de sus educandos; y dignidad para el propio campo. Aumentar el prestigio y la validez del campo sigue siendo un desafío persistente, ya sea a través de la recopilación de datos apropiados, teniendo como objetivo final el empleo, contribuyendo a la construcción de la nación a través de la participación ciudadana activa o trabajando dentro de nuestro propio entorno para mejorar consistentemente el bienestar de nuestras familias y pueblos.  

Estos estudios de casos y percepciones deberían inspirar una visión más amplia del ODS 4 en una interpretación y comprensión más amplia, ya que son testimonio del pensamiento y las prácticas innovadoras que ocurren en el terreno de las que todos podemos aprender. Conducen a los resultados, se orientan al potencial y se centran en las soluciones, como lo demuestra el comentario de Samuel Wollie: “La alfabetización es un derecho básico y un activo clave que abre las compuertas de un océano de sabiduría en el contexto”. Me gusta eso.  Sus sentimientos e imágenes se extienden a la manifestación del papel y el impacto de la educación de adultos en sí misma. Chanell Butler-Morello describe un programa que mide la calidad de vida y que seguramente es el objetivo final de todo nuestro aprendizaje y educación. La importancia del aprendizaje durante toda la vida a través de la educación sanitaria es fundamental para nuestra existencia diaria y en nuestras rutinas diarias, tal como lo describe Henrique Lopes. Cesar Guadalupe nos recuerda que los datos no son un elemento natural que se puede recoger como las bayas, sino que consisten en construcciones sociales basadas en conceptos, intereses, ideas, y no están vacías de elementos políticos e ideológicos. Estos diversos ejemplos sobre el impacto y el papel de la educación de personas adultas reflejan que vivimos en realidades diversas pero que tenemos un conductor común en el que pagamos con dignidad el trabajo con el que estamos comprometidos. Muchas gracias por su valiosa participación en este seminario, dirigido por nuestros estimados autores.

El año pasado, por estas fechas, expuse mis reflexiones finales sobre el Seminario Virtual sobre Inclusión y Diversidad. Me acuerdo de esto porque escribo desde mi tierra natal de Aotearoa, Nueva Zelanda, tras la tragedia en la que 50 personas de fe musulmana fueron asesinadas mientras rezaban en Christchurch.  Aunque NZ ha respondido con un amor abrumador, genuina amabilidad y generosidad, también nos ha forzado a mirarnos a nosotros mismos de forma crítica y a examinar nuestras propias actitudes hacia la diferencia, el racismo y la xenofobia. Muchos neozelandeses pensaron que tales actos nunca ocurrirían aquí y que NZ fue de alguna manera alejado de tales pensamientos y actos atroces, pero esto está muy lejos de la verdad. Desde hace años, la intolerancia y el odio están omnipresentes y NZ ha perdido toda forma de inocencia a la que se había aferrado. El año pasado escribí que la inclusión y la diversidad son dos caras de la misma moneda.La inclusión solo puede tener éxito si reconocemos nuestras diferencias, nuestra diversidad. El conocimiento, la comprensión y el respeto crecientes por las diferencias son un papel importante para los educadores de personas adultas, y tales impactos son importantes para una sociedad cohesiva que no puede ser subestimada. Que nuestro trabajo continúe floreciendo y promoviendo el bienestar, la paz, la justicia y la compasión. Que las almas difuntas descansen en paz.


Mots de conclusion de Sandra L. Morrison, Présidente de l’ICAE

Après avoir lu des articles, des réflexions, des commentaires et des idées sur le Séminaire virtuel de l’ICAE, Le rôle et l’impact de l’éducation des adultes, le seul mot qui résonne et émerge pour moi est le mot « dignité ». Dignité pour les apprenants, quelle que soit la partie du monde où ils vivent et apprennent et quels que soient les défis qu’ils doivent relever; dignité pour le rôle des éducateurs d’adultes et leur engagement à répondre aux aspirations de leurs apprenants, et dignité pour le domaine lui-même. Soulever le prestige et la validité du domaine continue d’être un défi constant, que ce soit en recueillant des données appropriées, en ayant comme objectif final l’emploi, en contribuant à l’édification de la nation par la participation active des citoyens ou en travaillant dans notre propre milieu pour améliorer constamment le bien-être de nos familles et villages.  Ces études de cas et réflexions devraient inspirer une vision plus large de l’ODD 4 dans une interprétation et une compréhension plus larges, car elles témoignent de la pensée et des pratiques novatrices qui se produisent sur le terrain et dont nous pouvons tous tirer des enseignements. Elles sont axées sur les résultats, orientées sur le potentiel et centré sur les solutions, comme le démontre le commentaire de Samuel Wollie : « L’alphabétisation est un droit fondamental et un atout clé qui ouvre les vannes d’un océan de sagesse dans son contexte ». J’aime bien ça. Son toucher et son imagerie s’étendent à la manifestation du rôle et de l’impact de l’éducation des adultes elle-même. Chanell Butler-Morello décrit un programme qui mesure la qualité de vie et c’est certainement le but ultime de notre apprentissage et de notre éducation. L’importance de l’apprentissage tout au long de la vie par le biais de la littératie en soins de santé est fondamentale dans notre vie quotidienne et dans nos routines quotidiennes, comme le décrit Henrique Lopes. Cesar Guadalupe nous rappelle que les données ne sont pas un élément naturel qui peut être recueilli comme des baies, mais consiste en des constructions sociales basées sur des concepts, des intérêts, des idées, et n’est pas vide d’éléments politiques et idéologiques. Ces divers exemples sur l’impact et le rôle de l’éducation des adultes reflètent le fait que nous vivons dans des réalités diverses tout en ayant un moteur commun dans lequel nous payons avec la dignité le travail pour lequel nous nous sommes engagés. Merci pour votre précieuse participation à ce séminaire animé par nos estimés auteurs.

L’an dernier, à la même époque, j’ai proposé des réflexions finales sur le Séminaire virtuel sur l’inclusion et la diversité. Cela me revient à l’esprit étant donné que j’écris de mon pays natal, Aotearoa, en Nouvelle-Zélande, à la suite de la tragédie où 50 personnes de confession musulmane ont été tuées dans la prière à Christchurch.  Même si la Nouvelle-Zélande a répondu avec un amour écrasant, une gentillesse et une générosité sincères, elle nous a aussi forcés à porter un regard critique sur nous-mêmes et à examiner nos propres attitudes envers la différence, le racisme et la xénophobie. Beaucoup de Néo-Zélandais pensaient que de tels actes ne se produiraient jamais ici et que la Nouvelle-Zélande était en quelque sorte éloignée de ces pensées et actes atroces, mais c’est loin d’être la vérité. L’intolérance et la haine sont omniprésentes depuis des années et la Nouvelle-Zélande a maintenant perdu toute forme d’innocence à laquelle elle s’était accrochée. L’année dernière, j’ai écrit que l’inclusion et la diversité sont les deux faces d’une même pièce.L’inclusion ne peut réussir que si nous reconnaissons nos différences – notre diversité.  L’accroissement des connaissances, de la compréhension et du respect de la différence jouent un rôle important pour les éducateurs d’adultes et de tels impacts sont importants pour une société cohésive qu’il ne faut pas sous-estimer. Que notre travail continue de s’épanouir et de promouvoir le bien-être, la paix, la justice et la compassion. Que les âmes des défunts reposent en paix.


Links to the AED 85/2018 publication in three languages: EnglishFrenchSpanish
Estos son los links para acceder a la publicación en tres idiomas: InglésFrancésEspañol
Voici les liens vers la publication en trois langues: Anglais FrançaisEspagnol

Comments

  1. Robert Jjuuko
    March 22, 2019

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    Our President thank you for the closing remarks. Thank you for raising and situating the notion of ‘dignity’ into conversation. If I could complement with a little thought, it would be ‘dignified adult teaching and learning’.

    About the tragedy in your homeland, in our thoughts and memory, we keep you and the peace-loving New Zealanders. For the victims and their loved ones, they are at hearts of millions around the world who care and cherish our shared humanity.

  2. Yanina Sofia Paolasso
    March 22, 2019

    Leave a Reply

    Dear all, Regarding Sandra L. Morrison’s closing words, I link the term “dignity” with the fulfillment of a right that is the access of young and adults to lifelong education, and the possibility of finishing primary and secondary studies, as well as to continue studying throughout life. Such instances of education should be of quality and adequate to the conditions and interests of the students, in addition to the importance that the formative processes of the teachers recover, and the sustainability of the educational policies for the modality.
    On the other hand, what I was able to notice from reading the rest of the comments of the participants of the seminar, is that there are problems in common in the different regions of the world, such as the quality of young and adults’ education, the training of teachers, the difficulty in generating statistical data. However, students continue to attend and continue to learn, and it is increasingly important because of its link to lifelong learning. This is what is valuable, because even under adverse conditions teachers continue to teach and provide the best in their educational practices. Finally, we are very sorry for the tragedies in New Zealand and in different countries around the world, let us advocate for peace. May their souls rest in peace.
    Greetings and thank you very much!
    _________________________________________________________

    Estimados/as: respecto de las “Palabras de cierre de Sandra L. Morrison”, el término “dignidad” lo vinculo con el cumplimiento de un derecho que es el acceso a la educación permanente de jóvenes y adultos, y la posibilidad de finalizar estudios primarios y secundarios, así como continuar estudiando a lo largo de toda la vida. Tales instancias de educación debieran ser de calidad y adecuadas a las condiciones e intereses de los estudiantes, además de la importancia que recobran los procesos formativos de los docentes, y el sostenimiento de las políticas educativas para la modalidad.
    Por otro lado, lo que sí pude advertir de leer el resto de los comentarios de los participantes del seminario, que existen problemáticas comunes en las distintas regiones del mundo, como la calidad de la educación para la personas jóvenes y adultas, la formación de los docentes, la dificultad en la generación de datos estadísticos. Sin embargo, los estudiantes siguen asistiendo y continúan aprendiendo, y cada vez tiene más importancia por su vinculación al aprendizaje a lo largo de toda la vida. Esto es lo valorable, porque aún en condiciones adversas los docentes siguen enseñando y brindando lo mejor en sus prácticas educativas. Finalmente, sentimos mucho la/s tragedia/s de Nueva Zelanda y de diferentes países del mundo, aboguemos por la paz. Que en paz descansen sus almas.
    Saludos cordiales y muy agradecida!

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